EL DÍA A DÍA EN LA POLÍTICA LOCAL

Me gustaría contaros cómo es el día a día en la política local en una ciudad como la nuestra, Salamanca.
Para mí, el día a día es pasear por las calles y observar los parques, las aceras y los autobuses. Soy una persona observadora desde siempre y bastante inquieta por conocer, pero la forma en la que veo mi ciudad ha cambiado desde que soy concejala.

Una nueva perspectiva

Ahora mis ojos se paran en pequeños detalles y se preguntan por qué ese parque no está cuidado como debería estarlo o por qué esa loseta de la avenida no ha sido reparada aun cuando hemos llamado varias veces para que la arreglen. Si monto en el autobús, aunque suelo ir caminando a todos los sitios, observo cómo funcionan los indicadores de las líneas o las señales luminosas que anuncian las paradas.
Estar pendiente de que en nuestra ciudad las cosas funcionen, es casi una deformación profesional. Me siento responsable de que los recursos que son financiados con dinero de todas las personas sean eficaces y que las empresas que desarrollan esos servicios cumplan.
Me imagino que el resto de compañeros y compañeras, aunque estemos en la oposición, viven igualmente con esta preocupación. Es una responsabilidad política: para eso estamos.

Escuchar para descubrir los problemas de la gente


El día a día en política también es llegar a pagar la comprar en el supermercado del barrio y que la cajera te diga que te ha visto en el periódico y quiere comentarte una cosa. La escuchas y descubres que en la zona en la que vive no existe servicio de ludoteca y entonces te comprometes con ella a solicitarlo y a intentar que el próximo curso, su barrio que está alejado del centro, tenga un programa de ludotecas los sábados y así ella no se plantee tener que reducir jornada en su trabajo.
El día a día en la política es también escuchar historias de vida, como que una señora te pare por la calle y te diga que su hijo está en Londres después de terminar la tesis y que ella cree que no estamos haciendo nada por la gente joven. También es encontrarte a aquella compañera que empezó en la facultad cuando tú ya ibas a terminar y que te diga que nunca ha podido trabajar de “lo suyo” después de toda la inversión que hizo su familia y el propio sistema.
Historias de vida hay tantas que podría escribir cada semana una. Algunas tienen que ver con el empleo y otras con gente trabajadora que en un momento determinado no pueden pagar su hipoteca. Esto es la política local.

«Siempre vas corriendo»


El día a día en la política local también es para mí ir todos los días a mi puesto de trabajo y subir la cuesta de San Justo corriendo porque tengo alguna reunión en el ayuntamiento y no quiero llegar tarde. Más de un día alguno de los trabajadores de los comercios y restaurantes de la calle sale a decirme: Virginia, siempre vas corriendo un día te vas a caer…
Una de las características que definen la política local es no perder ni un minuto, aprovechar el tiempo al máximo y vivir intensamente y con pasión todo lo que haces, desde observar y escuchar, hasta reconocer que a veces poco estamos haciendo.
Me siento muy orgullosa de poder decir que mi día a día en la política tiene que ver con haber llegado a mi cargo con un modelo de ciudad, un proyecto político sólido, un programa con las mejores propuestas y la ilusión y energía para poner todo esto en marcha.